No se si realmente existe el hombre de tus sueños, ese al cual proyectamos desde que empieza a picarnos el bichito del amor. Un hombre de tus sueños es el ideal que tienes planeado para ti. Cuando eres niña lo eliges muchas veces en base a la apariencia de un actor, cantante o algún conocido mayor guapo por ahí pero ya cuando vamos creciendo nos volvemos más selectivas en cuanto a gustos físicos, carácter y demás ridiculeces en las que nos fijamos las mujeres, . En mi poca, casi nula, experiencia amorosa podría decir que muchas veces, por no decir siempre, la mayoría suele enamorarse de alguien totalmente opuesto a su tipo ideal. Mis amigas más cercanas son prueba fehaciente de eso, una amaba a los chicos de piernas largas, delgados y altos. ¿Sus enamorados? unos bajitos bien gorditos. Otra quería un enamorado que sea futbolista porque ella ama ese deporte... si, su enamorado odia el fútbol. Cosas así suelen pasar.
Sin embargo, debo decir que fui la excepción a la regla...
Tenía yo 9 años, recuerdo que estábamos en olimpiadas del colegio, debíamos ensayar. Fui hasta un campo deportivo con mi mamá y otros compañeros. Mientras practicábamos y reíamos vi que
salieron alumnos de un colegio nacional cercano, era turno tarde por eso deducí que eran de secundaria. No presté mayor atención a ellos, era una niña que se preocupaba por jugar. Luego de eso terminó la práctica y fuimos al paradero, aún recuerdo todo. El estaba ahí, un chico de 4to de secundaria con la camisa blanca tenía la pinta de ser un chico malo, de esos que no cumplen la tarea y tienen un montón de chicas alrededor, reía con sus amigos y hablaban en las lisuras típicas, no se que paso pero de pronto mientras tomaba mi gaseosa no podía dejar de observar a ese chico, me había cautivado su rostro aunque ahora que lo pienso no tenía nada de especial, lo veía reírse, hablar y me encantaba, sus cejas definidas, sus ojos profundos, el cabello negro alborotado, la boca delgada, no podía parar de mirarlo incluso mi amiga me dijo: ¿Qué miras tanto? y yo no sabía explicarme, note que el por un segundo me miró confuso, de seguro habrá pensado: ¿Porqué esa niña me mira tanto? Luego de eso me quede definitivamente encantada aunque no entendía porque, secretamente quería ir mucho a ese lugar y miraba esperanzada pensando encontrarme con él. Nunca más lo volví a ver y quedo como un recuerdo el cual enterré.
Años más tarde, me enamoré casi a primera vista de un chico muy parecido a él. No entendía aquella atracción magnética, me gustaba el chico con pinta de malo. Sin querer un día mientras lo veía dormir en mis piernas y estudiaba su cara, recordé al chico que vi a los 9 años, una leve sonrisa me salió al darme cuenta que había encontrado a mi tipo ideal o hombre de mis sueños como quieran llamarlo. Esto me sirvió para darme cuenta que la vida nos tiene historias predeterminadas pero esta en nosotros el decidir que hacer con eso. Por mi lado yo no continúe la historia de amor con mi chico ideal pero sigo creyendo que fue una experiencia maravillosa el haber encontrado a alguien como él.


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