Han pasado exactamente 4 años, nos hemos alejado. No cumplí la promesa de estar siempre a tu lado y tu no cumpliste la promesa de ser siempre mi super héroe.
Creo que hemos cambiado, no somos iguales . Ya no somos niños. A veces te quisiera escribir, preguntarte ¿Sigues siendo el principito? El principito si, ese bendito cuento que tanto me gustaba y quería que leyeras pero tú no lo hacías: No me gusta leer.-repetías constantemente-. Espero que lo hayas leído, que en algún momento en que pensaste en mí decidiste leerlo. ¡Vamos! dime que ha sido así, dime que mi voz sonaba en tu cabeza reclamándote el no haberlo leído y que luego de leerlo te echaste a reír pensando: ¡Tú también eras una princesita chibola!
Cuando teníamos 14 años solíamos tirarnos en el pasto, mientras hablábamos incoherencias, reíamos y nos prometíamos cosas bajo juramento inquebrantable. En esos días en donde nos drogaba el aire prometimos siempre contarnos todo , prometimos que a pesar de todo seríamos amigos y prometimos tanto que hoy parece chistoso.
Era gracioso imaginarnos viejitos yo leyéndote un libro mientras tomaba café y tu riéndote con cada tontería que comentabas.
Prometimos que al llegar a esta edad, tendríamos dinero, tu te comprarías un carro y recorreríamos el mundo, tú tienes el carro pero la persona con la que recorrerás el mundo no seré yo y probablemente yo recorreré el mundo con alguien que no seas tú.
Prometimos que nuestro amor seguiría siendo así raro y único. Seguirías siendo el chico de los besos largos y toscos en la frente y yo la chica que amaba ese loco y sucio amor.
Prometimos que cuando lleguemos a esta edad nos comprometeríamos un compromiso de nosotros en el cual nos tatuaríamos los anillos, nuestro compromiso eterno.
Prometí que te cocinaría en ese día y tu prometiste comer todo sin quejarte.
Prometiste leer todos mis cuentos fingiendo que te interesan y yo prometí escuchar tus canciones fingiendo que me gustan.
Prometimos tanto, como pasar cada cumpleaños comiendo una pizza y tomando gaseosa en el pasto de ese parque, nuestro parque. Creo que ya rompimos todas las promesas, creo que nuestro juramento inquebrantable esta roto y creo que rompimos la promesa mas importante: ser amigos por siempre Pero hoy yo quiero saludarte, no leerás esto , lo sé. Pero mi conciencia no me deja tranquila mientras no te escriba algo por este día que ambos esperábamos hace tiempo, no sé si lo seguimos deseando con la misma intensidad, la Agus de ahora no lo espera, el Santi de ahora no lo sé. Hoy te deseo que la pases genial, que seas feliz muy feliz, que hayas cambiado un poquito tu carácter, que encuentres el amor, que tu familia este bien, que reconsideres lo de estudiar y finalmente que no me dejes de querer. Te quiero Santi, principito, te quiero amigo.
