No volverás a verme, te lo juro.
Simplemente me evaporaré de tu vida, de tus recuerdos.
Será lo mejor, para ti, para mi.
Aunque, claro. A ti no te duele como a mí.
Parar ti solo soy una persona más que se va.
Un ave más que voló lejos de ti.
Me dueles como no tienes idea, siento que el pecho se me cierra
y te juro que he llorado, eres el primer chico por el que lloro.
Te he llorado en las noches antes de dormir, preguntándome porque duele tanto.
Te he llorado en las mañanas, volviendo a escuchar los audios que me mandabas.
Te he llorado en las tardes, pensando si recordaste todas las cosas que hablábamos y todas tus promesas incumplidas.
Me va a costar superarte, armarme de valor para salir y conocer otra gente.
Me va a costar no verte y saber que seguirás una vida dónde yo ya no exista.
Siempre estuve agradecida por las cosas que me enseñaste, me formaste a tu imagen y semejanza, me hiciste tú. Pero se te olvido decirme como hacer para que no me duela perderte.
Hoy a todas tus enseñanzas le podemos agregar la desconfianza. Gracias a ti sé que no debo ser tan ingenua y creerle a las personas con las cosas que me prometen. Esa clase me la había dado papá pero la había olvidado, llegaste tu a hacerme recordarlo. No volveré a creer en nadie, así me miren a los ojos y me juren, así me digan de rodillas lo que sea.
Me estoy alejando de ti, para siempre y tú siempre lo supiste.
Sabías que me iría así, decepcionada.
En el fondo, tu esperabas que te guardará rencor, lo supe en nuestro último encuentro.
Pero no, no te daré eso. No lo mereces, no dejaré que mi corazón quedé con rencor por ti porqué eso significaría que aún tendrías un espacio ahí.
Simplemente te enterraré, borraré las fotos, los recuerdos. Tú no volverás a saber de mí y si la vida nos vuelve a cruzar, ya no te chocarás con la niña sumisa que fui, te chocarás con una mujer fuerte que no quiere saber nada de ti.
Adiós.
jueves, 1 de febrero de 2018
domingo, 17 de diciembre de 2017
No puedo alejarme
Todas te aman géant, todas.
Es difícil resistirse a ti y a tus ojos inquisidores.
Si hubiera sabido de tu forma de mirar
jamás me hubiese quedado
hubiera huido, lejos muy lejos.
Ahora es tarde, no puedo irme
No imagino vivir sin ti.
Es difícil resistirse a ti y a tus ojos inquisidores.
Si hubiera sabido de tu forma de mirar
jamás me hubiese quedado
hubiera huido, lejos muy lejos.
Ahora es tarde, no puedo irme
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Sobre extrañar y algo más
Extraño la autoestima que tenía hace 8 años, extraño mirarme al espejo y pensar que no me veía tan mal como me habían hecho creer, extraño a mi enamorado de ese entonces quién siempre me recordaba que para él era bonita, extraño que me importara una mierda las apariencias, que me ponga mis pantalones anchos y zapatillas de hombres aunque me criticaran, en esas épocas era raro no cool.
Extraño el no tener preocupaciones, el que me importase un comino el estudio. Extraño pasar todo el día con mis amigos más cercanos, pasear con poco dinero pero con mucha alegría porque eramos adolescentes cuyos únicos problemas eran los traumas que nos hacían los viejos. Extraño ver llorar a mis amigos cuando sentían que su vida era complicada porqué terminaban una relación, porqué en esos tiempos eso era lo que más trastornaba nuestro mundo. Extraño ver pelear a mis mejores amigas por cosas estúpidas para que luego terminen pidiéndose perdón llorando abrazadas. Extraño a mi amiga S, la que era la chica con más problemas pero que aún así era la más fuerte. Extraño su fuerza y sus ganas de vivir. Extraño a mi amigo A, el amigo de infancia, con quien me tiraba toda la tarde a hablar de cosas extrañas. Extraño quién solía ser él conmigo... Extraño escribir y mis sueños que conllevaban eso. Extraño el verano del 07, salir por primera vez con alguien, los nervios, los bichos caminando por mi cuerpo, los ojos de él, su cabello, el polo azul y las zapatillas negras. Mi primer beso y luego los miles de besos robados en aquel parque, nuestro parque. Extraño incluso las peleas, los gritos, las reconciliaciones, el colegio, su uniforme combinado con zapatillas, su aroma. Extraño lo que se sentía estar enamorada de alguien, extraño tener mi corazón revoloteando. Extraño aquellas tardes en la casa de los abuelos, mi mamá preparando mi comida favorita, ella acompañándome a la nueva casa, extraño sus consejos, el que me conozca mucho más que yo misma, su mirada, su sonrisa, extraño que me dijera que cuando sentía que nadie me amaba pensará que ella me amaba más que a nadie, extraño cuando me hacía entrar en razón, extraño su sazón, su aroma, sus manos. Extraño la casa del abuelo y la magia que irradiaba de él. Extraño tanto ser más joven, extraño el saber como vivir feliz. Extraño extrañar a alguien.
¿Hombre de tus sueños?
No se si realmente existe el hombre de tus sueños, ese al cual proyectamos desde que empieza a picarnos el bichito del amor. Un hombre de tus sueños es el ideal que tienes planeado para ti. Cuando eres niña lo eliges muchas veces en base a la apariencia de un actor, cantante o algún conocido mayor guapo por ahí pero ya cuando vamos creciendo nos volvemos más selectivas en cuanto a gustos físicos, carácter y demás ridiculeces en las que nos fijamos las mujeres, . En mi poca, casi nula, experiencia amorosa podría decir que muchas veces, por no decir siempre, la mayoría suele enamorarse de alguien totalmente opuesto a su tipo ideal. Mis amigas más cercanas son prueba fehaciente de eso, una amaba a los chicos de piernas largas, delgados y altos. ¿Sus enamorados? unos bajitos bien gorditos. Otra quería un enamorado que sea futbolista porque ella ama ese deporte... si, su enamorado odia el fútbol. Cosas así suelen pasar.
Sin embargo, debo decir que fui la excepción a la regla...
Tenía yo 9 años, recuerdo que estábamos en olimpiadas del colegio, debíamos ensayar. Fui hasta un campo deportivo con mi mamá y otros compañeros. Mientras practicábamos y reíamos vi que
salieron alumnos de un colegio nacional cercano, era turno tarde por eso deducí que eran de secundaria. No presté mayor atención a ellos, era una niña que se preocupaba por jugar. Luego de eso terminó la práctica y fuimos al paradero, aún recuerdo todo. El estaba ahí, un chico de 4to de secundaria con la camisa blanca tenía la pinta de ser un chico malo, de esos que no cumplen la tarea y tienen un montón de chicas alrededor, reía con sus amigos y hablaban en las lisuras típicas, no se que paso pero de pronto mientras tomaba mi gaseosa no podía dejar de observar a ese chico, me había cautivado su rostro aunque ahora que lo pienso no tenía nada de especial, lo veía reírse, hablar y me encantaba, sus cejas definidas, sus ojos profundos, el cabello negro alborotado, la boca delgada, no podía parar de mirarlo incluso mi amiga me dijo: ¿Qué miras tanto? y yo no sabía explicarme, note que el por un segundo me miró confuso, de seguro habrá pensado: ¿Porqué esa niña me mira tanto? Luego de eso me quede definitivamente encantada aunque no entendía porque, secretamente quería ir mucho a ese lugar y miraba esperanzada pensando encontrarme con él. Nunca más lo volví a ver y quedo como un recuerdo el cual enterré.
Años más tarde, me enamoré casi a primera vista de un chico muy parecido a él. No entendía aquella atracción magnética, me gustaba el chico con pinta de malo. Sin querer un día mientras lo veía dormir en mis piernas y estudiaba su cara, recordé al chico que vi a los 9 años, una leve sonrisa me salió al darme cuenta que había encontrado a mi tipo ideal o hombre de mis sueños como quieran llamarlo. Esto me sirvió para darme cuenta que la vida nos tiene historias predeterminadas pero esta en nosotros el decidir que hacer con eso. Por mi lado yo no continúe la historia de amor con mi chico ideal pero sigo creyendo que fue una experiencia maravillosa el haber encontrado a alguien como él.
Ese tipo de amor.
Estoy buscando a alguien que me ame, alguien que me haga sentir importante y especial, Estoy buscando alguien que sienta que sin mí la vida no podría ser igual.
No me critiquen creyendo que quiero un amor obsesivo, eso no.
El amor que busco es ese que te impulsa, que te da las fuerzas para enfrentar todo, un amor libre que te deja volar buscando lo que te de le gana.
Ese amor que estoy buscando es el amor que perdí un Febrero del 2015, ese amor que no volverá y que dicen que desde el cielo me cuida.
¿En el cielo recordará que me decía que cuando sienta que nadie mas me amaba en el mundo, pensara que ella me quiere mas que a nadie?
Si es así que alguien me explique porque el cielo no permite que sienta aunque sea dos segundos un poco de su amor.
Necesito sentirme amada porque siento que mi alma desaparecerá por esa falta de sentirme necesaria para alguien.
Necesito un amor que ahora mismo me abraze y me diga que todo estará bien, que la vida es así. Que reze por mi cada noche antes de irse a dormir.
Necesito ese amor que me dejo, necesito a mi mamá.
viernes, 18 de julio de 2014
Abrázame muy fuerte amor, mantente así a mi lado.
Agus se cansó, ya no podía seguir luchando contra sus sentimientos. No le importaba nada, poco valían las palabras de su madre: ¡Jamás te metas en una relación! poco le importó las advertencias de su mejor amiga: "Te va volver a romper el corazón y te juro que no estaré ahí para ayudarte a repararlo". Se arregló como jamás pensó arreglarse para un hombre y salió dispuesta a encontrarse con él.
Ya estaba en el lugar pactado. Era "su parque" el testigo de los tres años de amor con Santiago, quiso sentarse pero los nervios no la dejaron, decidió caminar pensar en otra cosa que no sea en lo que pasaría cuando lo viera. ¿Qué tal si ya no sentía nada? ¿Qué tal si sentía todo y el no? mientras pensaba no se dio cuenta que llegaba él. Si, su amado Santi. De pronto alguien la abraza por atrás y ella siente que las piernas le tiemblan y las mariposas quieren salir de su estómago. Voltea y lo ve a él, ambos se miran asombrados y asustados sin saber que reacción esperar del otro. Santi le sonríe y le dice: ¿Porque siempre que te veo a los ojos me quedo mudo? . No pudo más, Agus sentía que el corazón se le salia del pecho sólo atino a lanzarse a sus brazos y el la abrazó en respuesta. Ese abrazo encerraba amor, emoción, miedo y tal vez algo de adrenalina por el temor a ser descubiertos. Estuvieron abrazados por un largo rato, sin decir nada sólo sintiendo el olor del otro. "Fueron de esos abrazos que duran una eternidad en la mente de los amantes"
martes, 9 de julio de 2013
Por lo que huyes.
No les pasa que sienten miedo a algo que les puede afectar la vida. A mí si.
Creo que cada cierto tanto te encuentras con esas personas que hacen que empieces a dudar de la forma en la que vives, esas personas que hacen que cuestiones todo por lo que has luchado.Y si que yo he luchado.
Lo vi saliendo del instituto, era él. Lo había reconocido, yo estaba en el bus mientras el caminaba despreocupado. Inmediatamente voltee la cabeza: No puede ser él-pensaba. Me estoy volviendo loca. He de confesar que desde la vez que lo deje de frecuentar, su sonrisa y sus ojos miel me atormentaban en sueños. Recordaba las últimas palabras: - Espero que nadie te haga sufrir tanto como tú a mí... Y su sonrisa alejándose..
Yo no quería alejarme de él, pero algo en mí me lo ordenaba. Yo creía que era porque la herida que me dejo Santiago andaba fresca y en esos tiempos yo disfrutaba más de mi encierro que del trato con las personas.
Pero él ... él era ese viento fresco en medio de un día caluroso, era la resolución de cualquier acertijo en vida. El hacía que mi vida de un vuelco tremendo. Justo en esas épocas que yo me cuestionaba todo, me cuestionaba el porque hacer lo que hago, el porqué de lo que digo. Era una chica que necesitaba respuestas. Y ciertamente él me brindaba todas las respuestas, con él deje de simularmis rarezas, una vez me pillo haciendo una, me atormenté tanto que empecé a temblar y le pedí disculpas. El me miró asombrado, me sonrió de esa manera que sólo el podía hacer y me dijo: Esas son peculiaridades que hacen las personas especiales, eso nos hace malditamente diferentes. Y nuestra charla de todo el día fue sobre sus peculiaridades y las mías. En esos tiempos que yo recién había salido de mi encierro y me sentía tan vacía, el me hizo más feliz de lo que esperaba. Él es esa fuerza que te arrastra y yo por esa época me dejaba arrastrar... pero sin embargo algo lo arruino todo. Él me dijo que me amaba y yo me quedé helada. No me puedes amar, recién me conoces- les respondí -
Te conozco 2 meses y lo siento si piensas que es apresurado pero mi corazón me dice que tu eres "ella" y que si no funciona contigo no funciona con nadie.
Yo me quedé helada, yo normalmente le solía tratar algo brusco, a veces le dejaba de hablar para que finalmente el me haga una imitación de una obra teatral y me haga reír,sentía miedo recién estaba fresca mi herida pero me empecé a sentir mal al pensar que disfrutaba mucho de su compañía, con una pizca de culpabilidad pensaba en que al lado de él, Santiago ya ni aparecía en sueños ahora mis sueños eran de esos ojos miel. Me entró pánico al darme cuenta que pasaba mucho tiempo hablando de él, hasta había vuelto a hablar con mis amigos sólo para decir: Él está loco, el cree esto. Me cae tan mal y me reía. Solía tener la manía de dejar mi cabeza sobre la carpeta mirando hacia la nada ya que eran esos momentos donde pensaba en Santiago, sin embargo hasta en esos momentos, él interrumpía con su gran sonrisa. Cuando me dijo que me amaba empecé a temblar ... pero no porque no sintiera nada... temblé porqué sentía todo. Mientras lo miraba un flashback de Santiago vino a mi mente y le dije con la voz entrecortada:
Lo siento, no entiendo como te puedes confundir. Recién te conozco ni entre mis amigos te cuento todavía, es mejor dejar de hablarse. Chau.
Y antes que pudiera dar mi vuelta triunfal el me giró y me dijo mirándome a los ojos: Espero que nadie te haga sufrir tanto, recuerda que la realeza no sufre por simples mortales.
Ahora el me hizo su sonrisa de medio costado, me miro con sus brillantes ojos miel y se fue. Dejándome más sola y miserable que nunca.
Era a él a quien había vuelto a ver...
Creo que cada cierto tanto te encuentras con esas personas que hacen que empieces a dudar de la forma en la que vives, esas personas que hacen que cuestiones todo por lo que has luchado.
Lo vi saliendo del instituto, era él. Lo había reconocido, yo estaba en el bus mientras el caminaba despreocupado. Inmediatamente voltee la cabeza: No puede ser él-pensaba. Me estoy volviendo loca. He de confesar que desde la vez que lo deje de frecuentar, su sonrisa y sus ojos miel me atormentaban en sueños. Recordaba las últimas palabras: - Espero que nadie te haga sufrir tanto como tú a mí... Y su sonrisa alejándose..
Yo no quería alejarme de él, pero algo en mí me lo ordenaba. Yo creía que era porque la herida que me dejo Santiago andaba fresca y en esos tiempos yo disfrutaba más de mi encierro que del trato con las personas.
Pero él ... él era ese viento fresco en medio de un día caluroso, era la resolución de cualquier acertijo en vida. El hacía que mi vida de un vuelco tremendo. Justo en esas épocas que yo me cuestionaba todo, me cuestionaba el porque hacer lo que hago, el porqué de lo que digo. Era una chica que necesitaba respuestas. Y ciertamente él me brindaba todas las respuestas, con él deje de simular
Te conozco 2 meses y lo siento si piensas que es apresurado pero mi corazón me dice que tu eres "ella" y que si no funciona contigo no funciona con nadie.
Yo me quedé helada, yo normalmente le solía tratar algo brusco, a veces le dejaba de hablar para que finalmente el me haga una imitación de una obra teatral y me haga reír,
Lo siento, no entiendo como te puedes confundir. Recién te conozco ni entre mis amigos te cuento todavía, es mejor dejar de hablarse. Chau.
Y antes que pudiera dar mi vuelta triunfal el me giró y me dijo mirándome a los ojos: Espero que nadie te haga sufrir tanto, recuerda que la realeza no sufre por simples mortales.
Ahora el me hizo su sonrisa de medio costado, me miro con sus brillantes ojos miel y se fue. Dejándome más sola y miserable que nunca.
Era a él a quien había vuelto a ver...





